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La venta de lavado, o «wash sale» en inglés, es uno de los conceptos que más confusiones genera entre quienes empiezan a invertir en el mercado de valores de Estados Unidos.
Aunque suene como una estrategia compleja, en realidad se trata de un error de inversionista bastante común que puede tener consecuencias fiscales inesperadas. Si estás gestionando tu portafolio y buscas optimizar tus impuestos, entender esta regla es fundamental para no llevarte sorpresas al final del año fiscal.
A continuación, desglosaremos qué es, por qué ocurre y, lo más importante, cómo puedes evitar caer en esta trampa sin darte cuenta.

¿Qué es una venta de lavado?
En términos sencillos, una venta de lavado ocurre cuando vendes un activo financiero (como una acción o un fondo) con pérdidas y, en un período de 30 días antes o después de esa venta, compras un activo «sustancialmente idéntico».
El propósito de esta regla, establecida por el IRS (el servicio de impuestos internos de EE. UU.), es impedir que los inversionistas vendan activos solo para declarar una pérdida fiscal y reducir sus impuestos, para luego recomprarlos inmediatamente y mantener su posición en el mercado.
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La regla de los 30 días explicada
El núcleo de la venta de lavado es el período de 61 días que rodea la venta con pérdidas. Este período incluye:
- 30 días antes de la venta.
- El día de la venta.
- 30 días después de la venta.
Si realizas una compra de un activo sustancialmente idéntico dentro de esta ventana de tiempo, el IRS no te permitirá deducir la pérdida de tus impuestos en ese año.
Pongamos un ejemplo simple:
Imagina que compraste 10 acciones de la empresa SOL a $50 cada una (inversión total: $500). Unas semanas después, el mercado baja y el precio de cada acción cae a $40. Decides venderlas todas para limitar tus pérdidas, generando una pérdida de $100 ($10 por acción).
Sin embargo, sigues creyendo en el potencial de la empresa SOL y, una semana después de la venta, cuando las acciones siguen a $40, decides volver a comprar 10 acciones.
Al hacer esto, has activado la regla de la venta de lavado. Vendiste con pérdidas y recompraste el mismo activo dentro del período de 30 días. Por lo tanto, no podrás usar esos $100 de pérdida para compensar otras ganancias en tu declaración de impuestos de ese año.
¿Qué se considera «sustancialmente idéntico»?
Aquí es donde muchos inversionistas cometen el error. «Sustancialmente idéntico» no solo se refiere a comprar exactamente la misma acción de la misma empresa. El concepto es más amplio y puede incluir:
- Acciones de la misma compañía: El caso más obvio.
- Contratos de opciones para comprar o vender acciones de la misma compañía: Si vendes acciones de Apple con pérdidas y luego compras una opción de compra (call option) sobre acciones de Apple, se considera una venta de lavado.
- Bonos o acciones preferentes de la misma corporación: Si son convertibles en acciones comunes, también se consideran sustancialmente idénticos a esas acciones comunes.
- Acciones de un fondo mutuo y acciones de otro fondo mutuo que sigue el mismo índice: Por ejemplo, vender un ETF que replica el S&P 500 y comprar otro de una gestora diferente que también replica el S&P 500 puede ser considerado sustancialmente idéntico por el IRS.
Es fundamental tener una visión amplia de tus inversiones para no caer en este error por accidente. Una estrategia clave para lograrlo es mantener una cartera sólida y variada. Para profundizar en este tema, lee esta guía:
El impacto real de una venta de lavado en tu inversión
Cuando se produce una venta de lavado, la consecuencia principal no es una multa, sino un ajuste fiscal. Es un error de inversionista porque anula el beneficio inmediato que esperabas obtener al vender con pérdidas.
No puedes deducir la pérdida (¡al menos no ahora!)
El efecto más directo es que la pérdida que generaste queda «congelada» o, técnicamente, no es deducible en el año fiscal en que ocurrió. Esto puede ser frustrante si contabas con esa pérdida para compensar ganancias de otras inversiones y así reducir tu carga tributaria.
Pero, y esto es muy importante, la pérdida no se desvanece para siempre. En su lugar, el IRS te permite añadir esa pérdida no deducida a la base de costo de la nueva inversión que compraste.
Un ejemplo práctico del ajuste de base de costo
Volvamos al ejemplo anterior para que quede más claro.
| Paso | Descripción de la transacción | Cálculo detallado | Impacto fiscal y resultado |
|---|---|---|---|
| 1. Compra inicial | Compras 10 acciones de SOL a $50 cada una. | 10 acciones * $50/acción = $500 | Tu base de costo inicial es de $500. |
| 2. Venta con pérdida | Vendes las 10 acciones a $40 cada una. | 10 acciones * $40/acción = $400 (ingreso) | Generas una pérdida de $100 ($500 – $400). |
| 3. Recompra (Wash Sale) | Una semana después, compras 10 acciones de SOL a $41 cada una. | 10 acciones * $41/acción = $410 | Se activa la regla de la venta de lavado por recomprar dentro de los 30 días. |
| 4. Ajuste fiscal | La pérdida de $100 se suma al costo de la nueva compra. | $410 (costo recompra) + $100 (pérdida) = $510 | La pérdida de $100 no es deducible ahora. Tu nueva base de costo ajustada es de $510. |
| 5. Venta final | Meses después, vendes las 10 acciones a $55 cada una. | 10 acciones * $55/acción = $550 (ingreso) | La ganancia se calcula sobre la base ajustada, no sobre el precio de recompra. |
| 6. Ganancia fiscal | Se calcula la ganancia imponible final. | $550 (ingreso final) – $510 (base ajustada) = $40 | Tu ganancia fiscal declarable es de solo $40, recuperando así la pérdida inicial. |
De esta manera, la pérdida inicial de $100 se recupera fiscalmente en el futuro, al reducir la ganancia de la venta final. El problema es que pierdes el beneficio de usarla en el presente.
¿Por qué los inversionistas caen en la trampa de la venta de lavado?
Nadie realiza una venta de lavado a propósito. Generalmente, es el resultado de decisiones de inversión bien intencionadas pero mal ejecutadas.
- Reacción emocional al mercado: Un inversionista ve caer una de sus acciones, vende por pánico para «cortar las pérdidas», pero pocos días después ve que la acción se recupera un poco y la vuelve a comprar por miedo a perderse la subida (FOMO – Fear Of Missing Out).
- «Tax-loss harvesting» mal ejecutado: El «tax-loss harvesting» es una estrategia legítima que consiste en vender activos con pérdidas para compensar ganancias. Sin embargo, si el inversionista no conoce la regla de los 30 días, puede recomprar el activo demasiado pronto, anulando el beneficio fiscal que buscaba.
- Reinversión automática de dividendos (DRIPs): Muchos brókeres ofrecen la opción de reinvertir automáticamente los dividendos que pagan las empresas. Si vendes parte de tus acciones en una empresa con pérdidas, pero pocos días después esa misma empresa paga un dividendo que se reinvierte automáticamente comprando más acciones, ¡has generado una venta de lavado sin querer!
- Operar en múltiples cuentas: La regla de la venta de lavado se aplica a todas tus cuentas de inversión (bróker, IRA, etc.). No puedes evitarla vendiendo una acción con pérdidas en tu cuenta de corretaje y comprándola de nuevo en tu cuenta de jubilación (IRA). El IRS las considera todas como tuyas.
Estrategias para evitar la venta de lavado
Afortunadamente, prevenir este error de inversionista es relativamente sencillo si planificas tus movimientos.
La paciencia es tu mejor aliada: espera los 31 días
La forma más simple y segura de evitar una venta de lavado es esperar. Si vendes un activo con pérdidas y quieres volver a comprarlo, solo tienes que esperar al menos 31 días para hacerlo. Al dejar pasar ese tiempo, la regla ya no se aplica y podrás deducir tu pérdida sin problemas.
Invierte en algo diferente (pero similar)
Si quieres mantener tu exposición a un sector específico pero necesitas realizar la pérdida fiscal, puedes vender tu activo y comprar otro que no sea «sustancialmente idéntico».
Por ejemplo, podrías vender tus acciones de Coca-Cola con pérdidas y, en lugar de esperar 31 días, comprar inmediatamente acciones de Pepsi. Ambas son del sector de bebidas, pero son compañías diferentes y competidoras, por lo que no se considera una venta de lavado.
Lo mismo aplica a ETFs de diferentes gestoras que siguen índices ligeramente distintos.
Cuidado con los DRIPs y las compras automáticas
Si planeas vender un activo con pérdidas, es una buena práctica desactivar temporalmente la reinversión automática de dividendos (DRIP) para esa acción. De esta forma, te aseguras de que una compra automática no active la regla sin que te des cuenta.
Mantén un registro detallado
Aunque muchos brókeres modernos rastrean las ventas de lavado y lo reflejan en los formularios de impuestos (como el 1099-B), la responsabilidad final siempre es tuya. Llevar un registro simple de tus ventas con pérdidas, anotando la fecha, te ayudará a saber cuándo es seguro volver a comprar.

Conclusión
En definitiva, dominar el concepto de la venta de lavado es un paso crucial para evolucionar de un inversionista novato a uno estratégico. Más que una simple regla fiscal, entenderla te protege de sorpresas desagradables al momento de declarar tus impuestos.
Recuerda que la consecuencia principal es una pérdida no deducible de forma inmediata, la cual se transfiere para ajustar la base de costo de tu nueva compra, aplazando así el beneficio fiscal. Por lo tanto, en lugar de reaccionar impulsivamente al mercado, una inversión inteligente implica planificación.
Simplemente esperando 31 días o rotando hacia un activo similar pero no idéntico, puedes evitar este común error de inversionista y mantener tu estrategia fiscal intacta. Al final, el conocimiento de estas reglas es lo que fortalece tu camino hacia la libertad financiera.
FAQ – Preguntas frecuentes sobre la venta de lavado
¿La regla de la venta de lavado se aplica a las criptomonedas?
¿Qué pasa si compro la acción primero y luego vendo la antigua con pérdida dentro de los 30 días?
¿Mi bróker me avisa si realizo una venta de lavado?